El encuadre en la fotografía digital
Por Pablo Bozzone

Hay una tonta creencia que dice "si te equivocas con el encuadre, con Adobe Photoshop ® se arregla". Gracias a esta frase, los fotógrafos tradicionales, afirman que la fotografía digital crea profesionales desprolijos. Bien, yo les diría que un fotógrafo que use técnicas digitales y crea en esta frase, mas que desprolijo es un necio.

A diferencia del trabajo análogo, donde el encuadre dependerá de la calidad del negativo y de la habilidad que se tenga en el uso de las técnicas de laboratorio, en el mundo digital, la historia es otra.

Para demostrar esto vamos a analizar lo que pasa en una foto con película de 35mm y otra con una cámara de 6 mega pixels.

En la película de 35mm, se produce una reacción química entre las sales de plata y la luz que incide sobre la misma. En este proceso, cada rasgo de la luz queda debidamente registrado y por lo tanto, cada detalle, cada línea, cada curva puede volverse a reproducir cuando sea revelado el negativo.

Si bien es cierto que las posibilidades de ampliación no son infinitas, podemos (ampliadora mediante), reencuadrar y ampliar la imagen con comodidad. Los detalles capturados con la cámara se vuelven a reproducir sin pérdida, solo puede pasar, en casos de grandes ampliaciones que se noten los granos que son las sales de plata de nuestra película.

Ahora bien, que pasa con una cámara digital. En estas cámaras la luz incide sobre un sensor compuesto por celdas, donde cada una de ellas generan electricidad en respuesta a la luz que reciben. Esta corriente es digitalizada, procesada y guardada en la memoria de nuestra cámara.

En este proceso, la imagen queda convertida en una cuadrícula, donde cada celda llamada pixel, estará formada por unos y ceros, y solo tendrá información de un único color. (fig. 1)


Fig. 1

Como pueden observar, todos los detalles de la imagen están reducidos a pequeños cuadrados. Por lo tanto, cuantos mas pixels tenga la imagen (el área de la imagen es siempre la misma), cada uno de ellos representará menos información y por lo tanto la fotografía ganará en calidad.

Ahora bien, que pasa si decidimos ampliarla mas allá de la medida entregada por la cámara? Nos quedan dos caminos, la primera posibilidad es aumentar el tamaño sin aumentar la cantidad de pixels (fig. 2).


Fig. 2

La segunda opción es aumentar la imagen incrementando la cantidad de pixels.
(fig. 3).


Fig. 3

En el primer caso, la fotografía perdió dpi, es decir resolución. Los dpi nos indican cuantos pixels se imprimen en una pulgada. Si la cantidad de pixels por pulgada es baja (por ejemplo 72 dpi), la impresión se verá con un efecto a cuadriculado o mosaico (la tan llamada foto pixelada), ya que cada pixel adquiere un tamaño importante y se vuelve visible al ojo. En la segunda opción, nuestro programa va a calcular los pixels que faltan, haciendo una predicción de como serían los mismos. Si el incremento es muy grande, la imagen perderá detalle y parecerá que tiene un velo o falta de nitidez. Esto es debido a que no siempre es sencillo predecir como serán los nuevos pixels.

Por lo visto, en cualquiera de los dos casos la imagen final será de menor calidad que la original.

Es obvio que en el caso de la fotografía digital, debemos sacar la foto pensando en el tamaño final de impresión. Por lo general podemos duplicar las medidas sin una perdida apreciable, pero mas allá de esos valores la calidad puede quedar comprometida.

Aclarado como se comporta una toma digital, vamos a nuestro problema de encuadre.

Veamos la figura 4, la foto está tomada con una cámara reflex digital, con la calidad máxima del equipo que es 6megapixels (2000px x 3008 = 6016000 unos 6 millones de pixels para resolver la imagen).


Fig. 4

Como ven, el tamaño final es grande y las posibilidades de ampliación también lo son.

Ahora, tomando la frase que nos dice que con Adobe Photoshop ® encuadramos cualquier cosa, tomamos la herramienta de recorte, buscamos la parte de la fotografía que queremos reencuadrar y hacemos doble click en el área marcada. (fig. 5).


Fig. 5

Ahora veamos de qué tamaño nos quedó la imagen. (fig. 6).


Fig. 6

Como vemos, la nueva foto tiene un tamaño muy reducido (9,21 x 14,44 cm), y si vemos la cantidad de pixels (1088 px x 1705px), notaremos que se asemeja a una toma realizada con calidad de casi 2megapixels (1088 px x 1705px = 1855040 equivalente a 1.8 megapixels).

Si a esto lo unimos con lo explicado anteriormente, nos encontramos con la triste realidad, que nos muestra la imposibilidad de llevar la fotografía a un formato similar a la toma original.

Una foto sacada con una cámara digital, requiere mas planificación y mucha mas prolijidad que el mismo trabajo en una cámara tradicional.

Yo soy partidario de realizar la toma de la manera mas exacta posible, tratando de no tener que corregir nada en Adobe Photoshop ®, o que esas correcciones sean mínimas.

Cuanto menos correcciones tenga la toma (y hablo de corrección y no arte), mas me aseguro una alta calidad de mi fotografía y un mejor rendimiento del tiempo, tiempo no siempre calculado en nuestros costos a la hora de pasar un presupuesto.

Pablo Bozzone


Pablo Bozzone es profesor de fotografía digital en FotoRevista (www.fotorevista.com.ar)

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